Los 5 consejos que me daría como DM

martes, octubre 24, 2017


Hace mucho que hice mi primer amago de partida de rol, una de Vampiro: La Mascarada que duró una sesión y que creo que hice pensando más en escenas poderosas y PNJ interesantes que en tener una historia de fondo preparada. Y como todos esos errores que cometes en la vida y que vienen a golpear tu ventana como fantasmas, más de un día me acuerdo de todo lo que hice mal como novato.

Por otra parte, no hace mucho que vi unos marcapáginas (lo siento, no recuerdo donde exactamente) con consejos para directores de juego y, además de pensar en hacer algo así como futuro merchandising, me quedé con la coplilla de qué me diría a mi mismo si viajara al pasado para advertirme del mondongo de partida que estaba preparando. También pienso que probablemente no me haría caso a mi mismo, ¡así que todo bien!

1 - No empieces con una partida propia si no sabes hacer partidas


Durante años, sobre todo por falta de material de referencia, teníamos una fijación con crear nuestras propias historias. El problema es que si no sabes crear historias lo más probable es que acabes con un par de escenas muy buenas, en vez de tener algo redondo entre manos, pulido y cerrado. Ahora por suerte hay muchísima más variedad, tanto en material para comprar como en partidas gratis, así que hazte un favor y empieza por algo que ya haya escrito alguien.

2 - La mitad de lo que estás haciendo no va a servir de nada


Recuerdo haberme estudiado el mapa de Nueva York. Haber dividido clanes por barrios. Leerme más de cuatro veces Nueva York nocturno. Estudiar cuanto se podría tardar de un punto a otro con tráfico medio. Incluso busqué información sobre cual es la mínima altura para saltar en paracaídas.

Nada de eso me sirvió para mucho, así que gasta tu tiempo en otra cosa antes que en preparativos de escenario. ¿Debes conocerte Nueva York? No más de lo que hayas visto en películas, lo que puedas deducir en un vistazo a un mapa o lo que hayas leído de ella. Estás haciendo una partida de rol, no una guía turística.


3 - ¿Seguro que quieres empezar con Vampiro?


Con el tiempo y la perspectiva me he ido dando cuenta de que no empezaría a dirigir con Vampiro ni con el más largo de los palos, las manos de otro, un traje NBQ y un dron. Vale que en su momento era muy ignorante como para conocer muchos más juegos y era la mejor opción porque no era D&D, pero cosas como el sistema de combate o peor, la sensación de que eres un recadero inmortal (los autores dirían "un peon en un juego de ajedrez" pero no, eres el chico de los recados) yendo de acá para allá, cumpliendo normas de etiqueta y preocupándote por salvar tu culo ante jefes a los que no les importas.

4 - Apréndete las reglas, por Dios


Al final, para cualquier juego de rol, necesitas aprenderte lo que llamaré "el trinomio de Dutch Schaeffer": cómo relacionarte con el entorno (esto incluye hablar con las personas, saber cosas, buscar cosas y un montón de interacciones no violentas), como matar cosas (si sangra puede morir) y como mueren las cosas (pérdidas de salud, de estabilidad, estar a cero de vida y curar a alguien). No es poco, pero mientras sepas resumir tus conocimientos en estas tres tiradas (contra las ideas, contra alguien, contra la muerte) podrás salir adelante de casi cualquier situación. Y para todo lo demás apréndete bien el índice de los libros, uno bueno te lleva a donde quieras.

5 - Mira bien donde te metes


Empezar una partida es algo muy trabajoso. Querer continuarla es un esfuerzo. Ten claro si tienes los jugadores que querrías, si el juego que vas a dirigir es el que tienes en mente, si tu historia está completa y tiene un inicio, un final y esas cosas. No te quedes con las fotos de las escenas importantes, quédate en si todo enlaza con un todo. No vayas con ánimo de improvisar una historia de principio a fin, ten al menos preparadas secuencias que te puedan sacar de un atolladero.

Quédate con cómo dirigen los demás. Sé crítico, no te quedes solo con lo bueno de esos DM, aprende a distinguir lo malo porque no querrás quedarte con esas cosas cuando dirijas. Y que la primera partida que hagas sea el preludio de muchas más, porque uno aprende a ser DM dirigiendo muchas partidas. Lee, escribe y saca esa imaginación. Sé prudente. Sé feliz.


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